Declaración del 1er Foro Norteamericano del Nuevo Humanismo

Durante los días 16, 17 y 18 de Noviembre de 2007, se reunieron en la ciudad de Nueva York, organizaciones sociales, políticas y culturales de Méjico, Canadá y los Estados Unidos junto con representantes de África, Europa y América Latina para lanzar el primer Foro Norteamericano del Nuevo Humanismo.

Comenzamos este proceso hace un ano sin un claro entendimiento de si la región tenia un valor mas allá de simplemente una entidad geográfica y económica. Nos hemos preguntado si es posible crear una conciencia regional guiada por el ser humano como valor central.

En este viaje, a través de un dialogo profundo y con una búsqueda intencional hemos visto lo siguiente:
- Nuestros tres países comparten una historia larga y común y la vida cotidiana de su gente esta profundamente interrelacionada.
- No queremos ser definidos por las acciones de nuestros gobiernos, corporaciones y militares, pero si por el contrario, por las necesidades y aspiraciones de nuestra gente.
- Hay un creciente reconocimiento y necesidad de tomar el control de esta integración regional y cambiar su dirección.

Durante estos días hemos acumulado una gran cantidad de trabajo en muchas esferas de lo que al ser humano le concierne, lo cual define el punto de partida para el proceso regional Norte Americano y para que este continué de aquí en adelante.

A partir de este trabajo podemos resaltar las siguientes propuestas:
1. Siendo la región la mayor productora y proveedora de armas en el mundo, exigimos el desmantelamiento del arsenal nuclear como una necesidad urgente para que la humanidad sobreviva. Como primer paso requerimos que nuestros países se adhieran a los tratados que ya están firmados.
2. Derrumbemos las paredes físicas y sicológicas que nos separan. Queremos fronteras abiertas para la gente y no solamente para el comercio y el dinero. Exigimos que se acabe la ?discriminación? hacia aquellos que son diferentes así como a la cultura del miedo, la cual es usada para manipular y distraer la atención de la resolución de los problemas reales de la región.
3. Reconocemos los momentos obscuros de nuestra historia, especialmente el genocidio de los indígenas y la esclavitud de los africanos. Debemos reconocer los crímenes cometidos, tomar responsabilidad y hacer todo lo que sea posible para mejorar el sufrimiento causado con el fin de alcanzar hacia la verdadera reconciliación y así avanzar a un futuro común como una familia.
4. Debemos corregir el desequilibrio que existe entre el trabajo y el capital, en donde se le da más importancia al capital sin tomar en cuenta el impacto sobre las personas que lo realizan. Valoramos los modelos descentralizados que respetan los derechos laborales y condenamos los acuerdos de libre comercio tales como NAFTA, Plan Puebla Panamá, Plan Méjico y la SPP que refuerza el desequilibrio entre el trabajo y el capital, aumentando la brecha entre los ricos y los pobres.
5. La gente tiene el derecho y la oportunidad de participar en los procesos de decisiones que los afectan. Por eso exigimos el derecho a votar de todos los residentes sin tener en cuenta su ciudadanía y una ley responsabilidad política. No podemos continuar permitiéndole a los gobiernos que lleguen al poder a través del fraude!

Hoy en día, nuestra región esta tomando forma en nuestras mentes y corazones. Aspiramos a una Nación Humana Norte Americana como un paso en el camino hacia una Nación Humana Universal. Para este trabajo contamos con la riqueza de nuestra diversidad y con el espíritu de las nuevas generaciones que han capturado la sensibilidad de estos tiempos nuevos.

La unión de los pueblos de todas las naciones de Norteamérica - incluyendo a todos los pueblos indígenas, los 'quebecois', y los inmigrantes más recientes - no se trata simplemente de la apertura de fronteras, sino de una lucha común contra la discriminación y todas las formas de violencia. Este es el sentido de nuestra construcción: la superación del dolor y el sufrimiento sobre la Tierra.

- 18 de noviembre 2007, ciudad de Nueva York


--------------


Convocatoria del Foro Norteamericano del Nuevo Humanismo

Durante demasiado tiempo, nosotros los mexicanos, canadienses y norteamericanos hemos sido traicionados por nuestros gobiernos y su obediencia al gran capital. La región ha producido una gran riqueza pero en lugar de mejorar la salud, la educación y la calidad de vida para todos nosotros, esta riqueza ha sido acaparada por una minúscula minoría, produciendo inestabilidad, corrupción desenfrenada y una drástica pérdida de las libertades civiles. Nuestros recursos naturales son explotados para producir ganancias, las nuevas generaciones son miradas con sospecha y el culto al consumismo enmascara una profunda pérdida del sentido de la vida. Nuestros gobiernos dependen cada vez más de la intimidación, la violencia y la militarización para mantener el control. Frente a este caos creciente, no se otorgan espacios de expresión a las voces de la razón, sino a las formas más oscuras del racismo, el fundamentalismo y otras tendencias irracionales.

En todas partes de nuestro pequeño planeta, hay cada vez más conciencia de la necesidad de encarar estos problemas sociales urgentes en formas que incorporen una visión que vea más allá de los confines de las antiguas naciones-estado. Europa se ha organizado en una unión política, cultural y económica; los países de África y Asia están reconociendo la necesidad de trabajar juntos para resolver los problemas que comparten, y un nuevo espíritu progresivo está uniendo a las naciones de Latinoamérica en la búsqueda de un destino común. En Norteamérica, sin embargo, estamos construyendo muros y pretendiendo que el mundo es el mismo de siempre. La tendencia a la regionalización se ha manifestado inicialmente a través de acuerdos comerciales que ignoran la dimensión humana y eliminan cualquier obstáculo que interfiera con la obsesiva acumulación de ganancias. ¿Habrá una forma de reorientar este proceso regional, para verlo como una oportunidad que incluya otros puntos de vista, cambiar paradigmas obsoletos, concepciones falsas y asomarnos a una profunda aspiración de cambio social?

Esto requeriría una nueva forma de pensar, un nuevo espíritu en el activismo y una nueva fe de que el cambio vendrá tan sólo de parte de aquellos que lo busquen. El Foro Norteamericano del Nuevo Humanismo se está formado para promover el pensar más allá de las fronteras: encontrar las raíces que tenemos en común apelando a nuestro interior, las esperanzas y las acciones de los individuos, las organizaciones y las comunidades en México, USA y Canadá. Al mismo tiempo, estamos buscando modelos que ayuden a forjar una nueva conciencia regional en Norteamérica, un importante paso intermedio para la formación de la futura Nación Humana Universal a la cual aspiramos.

Eligiendo una Nueva Dirección

¿Cómo trazamos una nueva dirección para nuestra región, una que esté guiada por los principios de la no-violencia y por el respeto a la diversidad y la democracia real? ¿Podemos imaginar una Norteamérica que trascienda las fronteras nacionales construyendo más allá de las conexiones culturales y humanas ya existentes? ¿Una que esté orientada por una poderosa sensibilidad nueva que busque la renovación personal y social, que se base en entender que el progreso de pocos termina en el progreso de nadie?

Como humanistas, creemos que esto es posible y que el momento es ahora. Promovemos una visión que ponga al ser humano por encima del dinero, que rechace la guerra y todas las formas de discriminación y violencia, que celebre la diversidad personal y cultural, que promueva la libertad de pensamiento y creencias y que luche por conseguir una verdadera igualdad de oportunidad para todos.

Del 16 al 18 de noviembre de 2007, individuos, organizaciones y grupos de base se reunirán en el Foro Norteamericano del Nuevo Humanismo (NANHF por sus siglas en inglés) en la ciudad de Nueva York para conocer e intercambiar experiencias, proponer y desarrollar proyectos, y avanzar en la formación de nuevos modelos sociales. El foro arrojará luz sobre cómo México, USA y Canadá ya se encuentran profundamente entrelazados y cómo empezar a identificar prioridades comunes y formas de trabajo colectivo como región.

El NANHF es un foro abierto que incluirá presentaciones, paneles de discusión, talleres y mesas de trabajo para maximizar la participación y el intercambio sobre una amplia gama de temas en un marco regional, incluyendo derechos humanos, inmigración y emigración, salud y educación, espiritualidad como fuerza social, desarme y no-violencia, ecología, activismo juvenil/estudiantil, derechos de las personas indigentes y modelos económicos alternativos.

Mucha gente está buscando nuevas soluciones y mucha gente también está trabajando para que éstas avancen. Inmersos en ese espíritu, invitamos afectuosamente a todos a lo largo de México, Canadá y los Estados Unidos a participar en el 1er Foro Norteamericano del Nuevo Humanismo y a ayudar en la construcción de una Norteamérica más allá de las fronteras.